5 de febrero de 2017

BANANA BREAD VEGANO



¿Quién no se ha encontrado alguna vez en el frutero con unos plátanos muuuuy maduros? Pues, lejos de sentir rechazo por su estado y pena por tener que eliminarnos, existen recetas de aprovechamiento como este Banana bread que nos ayudará a sacarles partido, ¡además de alegrarnos el día!

El pan de plátano puede variarse según nuestro gusto, en este caso he optado por hacerlo de chocolate, pero podemos añadirle trocitos de fruta, pepitas de chocolate, frutos secos...
Por supuesto, en su preparación no vamos a usar ni mantequilla, ni huevos, ni leche, pero vamos a obtener un delicioso pan de plátano, súper esponjoso, perfecto para desayunar, merendar o para cuando nos apetezca.






Aunque solo está de vicio, podemos acompañarlo con una salsa de chocolate fundido para disfrutar aún más de este pan dulce. 

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar:

- 2 plátanos bien maduros
- 170 g de harina
- 70 g de azúcar integral de caña (panela)
- 50 ml de leche vegetal (70 ml si utilizáis harina integral)
- 100 g de chocolate negro (Yo usé Chocolate negro 73%, endulzado con sirope de agave de la marca Solé, os dejo el enlace a su web aquí, por si queréis conocer toda su variedad de chocolates negros, que por cierto, ¡están todos buenísimos!)
- 1 tablespoon de aceite de coco (o aceite vegetal suave)
- 1 tablespoon de vinagre de sidra o de manzana
- 1 teaspoon de levadura química
- 1 teaspoon de bicarbonato
- 1 pizca de sal






Preparación:

1. Precalentamos el horno a 180ºC y forramos un molde alargado con papel vegetal o papel de horno.

2. En un bol ponemos los plátanos troceados y los trituramos con la ayuda de un tenedor. Nos tiene que quedar una pasta uniforme y cremosa, sin ningún trocito.

3. Añadimos el azúcar y removemos bien. A continuación añadimos la leche, el vinagre, el bicarbonato y la levadura química. Cuando esté bien mezclado añadimos la harina y removemos de nuevo.

4. Fundimos el chocolate y el aceite de coco al baño María o bien al microondas. Si optáis por esta última opción, hacedlo a potencia baja y a intervalos cortos, removiendo con frecuencia para evitar que se queme.

5. Lo incorporamos a la mezcla, removemos hasta tener una masa homogénea y lo vertemos todo en el molde.

5. Lo metemos en el horno a altura media y lo dejamos a 180ºC durante unos 40-50 minutos. Como siempre, el tiempo puede varirar según vuestro horno. Sobre los 35 minutos podéis pincharlo para comprobar si aún le queda o está casi listo.

6. Lo dejamos enfriar, lo desmoldamos y ¡ya lo podemos devorar!

Espero que probéis de hacerlo, es una receta sencilla y riquísima, además estaremos sacando partido de esos plátanos que nadie quiere por su aspecto, pero que nos pueden dar resultados tan exquisitos como éste.


Bon profit!



15 de diciembre de 2016

MENÚ NAVIDEÑO VEGANO

La Navidad está a la vuelta de la esquina y eso inequívocamente significa 2 cosas. La primera, que deberemos armarnos de paciencia para recibir las innumerables preguntas de cada año por parte de nuestra familia (algunos aún siguen preguntándose si los langostinos son realmente un animal jajaja) y aprender a tomárnoslo con humor.
Y dos, que tenemos que programar un buen menú para sorprenderlos y, sobretodo, poder disfrutar de platos deliciosos, hechos con cariño y sin crueldad animal.

Desde aquí os propongo una idea de menú, para que os inspiréis y modifiquéis a vuestro gusto, si es que se os acaban las ideas y queréis comer algo especial y diferente para celebrar estas fiestas. El protagonista, en este caso, va a ser el plato principal que acompañaremos con una ensalada completa y algunos aperitivos.


Plato principal

Canelones de tempeh "rostit" con bechamel de setas


Para el relleno de estos canelones me he inspirado en la receta clásica que se prepara en Cataluña el día de San Esteban. He utilizado tempeh, aunque podéis usar tofu o seitán si lo preferís. Para la bechamel he decido variar ligeramente la receta original y le he añadido unas setas variadas pero, como siempre os digo, podéis hacerlo a vuestro gusto. Este plato es bastante contundente y, claro está, podemos repetir si se tercia, por eso lo acompaño de algo más ligero como la ensalada y algunos aperitivos.

*La receta de los canelones la encontraréis al final de esta entrada.


Ensalada


Ensalada con calabaza asada y crema de anacardos
En la mesa no pueden faltar las verduras crudas, para aportarnos vitaminas y frescura. Por eso, acompañar nuestras comidas con buena ensalada es un gran acierto. La calabaza asada, la granada, las nueces y la crema de anacardos, convierten a este plato en algo diferente a una ensalada convencional y sobretodo le dan todo el sabor de los ingredientes de temporada. 

*Si pincháis aquí tenéis una videoreceta de la mano de Healthy Grocery Girl de cómo preparar la crema de anacardos.


Aperitivos


"Boquerones" en vinagre, aceitunas variadas, chips de quinoa con crema agria y cebollino.


Los "boquerones" son en realidad tiras de calabacín que habremos aliñado de la manera convencional. Están riquísimos y la verdad es que a todo el mundo le encantan. Al final de esta entrada tenéis cómo prepararlos. Las aceitunas no podían faltar y, como existen muchos macerados distintos, podemos jugar con eso para ofrecer más variedad de sabores. Otro de los clásicos son las patatas fritas, yo os propongo éstas de Eat Real que utiliza lentejas, quinoa o garbanzos para hacer sus snacks. Todas las que he probado están buenísimas y además son más sanas ya que utilizan menos grasas. Os dejo aquí el enlace por si queréis saber más acerca de esta marca. En Barcelona las podéis encontrar en Ecocentre y supermercado Obbio.


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RECETAS

Canelones de tempeh "rostit" con bechamel vegana de setas

Ingredientes para el relleno de los canelones (salen aproximadamente 8 canelones, tened en cuenta que normalmente cocino solo para mi, así que si sois más podéis doblar las cantidades sin problema):

- 1 paquete de tempeh macerado en tamari. Podéis usar el que más os guste o bien sustituirlo por tofu o seitán.
- 1 cebolla hermosa
- 3 dientes de ajo
- 1/2 ramita de canela
- 1 hoja de laurel
- ciruelas pasas
- piñones
- 1/2 copa de Brandy
- aceite de oliva
- sal
- pimienta negra recién molida
- agua mineral

Preparación:

1. Cocinamos los filetes de tempeh a la plancha durante unos minutos hasta que estén dorados y los reservamos.

2. En una cazuela añadimos suficiente aceite de oliva para que cubra el fondo, cuando coja un poco de temperatura añadimos la cebolla cortada en trozos grandes, los dientes de ajo con piel partidos por la mitad, la hoja de laurel y la ramita de canela. Lo cocinamos a fuego medio-bajo hasta que cojan color.

3. Añadimos los filetes de tempeh asados, lo removemos y añadimos el Brandy. Dejamos que se evapore el alcohol.

4. Añadimos un poco de agua caliente para que se acabe de cocinar todo. Es el momento también de añadir la sal y la pimienta negra al gusto. Lo dejamos a fuego bajo para que reduzca la salsa y se intensifiquen los sabores.

5. Incorporamos los piñones y las ciruelas (al gusto) y lo dejamos a fuego bajo durante unos 20 minutos. Removemos de vez en cuando.

6. En una picadora, añadimos todos los ingredientes (excepto la hoja de laurel, la ramita de canela, los ajos y los huesos de las ciruelas si habíais usado ciruelas con hueso) y lo picamos bien hasta obtener una masa de textura suave.

7. Dejamos reposar la masa 1-2 horas en la nevera para que coja más firmeza y nos sea más sencillo montar los canelones (opcionalmente podéis añadir a la masa del canelón un par de cucharadas de la bechamel de setas, para que quede aún más sabroso).

8. Pasado ese tiempo, sólo nos quedará hervir las laminas de pasta de canelón y montarlos con cuidado.

Ingredientes para la bechamel de setas:

- 25 g de margarina no hidrogenada
- 25 g de harina de trigo
- 1 cebolla 
- leche de avena (yo usé la de Oatly que os enseñe en una entrada anterior, aquí tenéis el enlace, porque me parece muy cremosa, tiene cuerpo y el sabor es muy suave. Pero podéis usar la que más os guste, siempre que no sea edulcorada.
- sal marina
- 1 pizca de nuez moscada
- setas frescas variadas (setas de cardo, shiitakes, champiñones...)
- ajo en polvo

Preparación:

1. En una cazuela añadimos la margarina, la dejamos a fuego bajo para que se derrita. Añadimos la cebolla que habremos rallado previamente con un rallador y lo dejamos a fuego bajo para que pierda el agua y se dore ligeramente. Removemos de vez en cuando.

2. Cuando esté cocida la cebolla, añadimos con cuidado la harina y removemos bien con la ayuda de una cuchara de madera o unas varillas. Dejamos unos minutos a fuego medio-bajo para que se cocine la harina.

3. Poco a poco vamos añadiendo leche de avena (a chorritos), removemos rápidamente con la varillas y dejamos que se integre con la harina. Iremos repitiendo el proceso e incorporando leche hasta que obtengamos la textura deseada, todo dependerá si queréis una bechamel más o menos espesa. Añadimos la sal al gusto y la pizca de nuez moscada.

4. En este punto podéis probarla y rectificar de sal. Está muy rica así, pero si queréis darle un toque diferente podéis incorporar las setas que habremos salteado previamente con un poco de sal y ajo en polvo y triturarlo todo con una batidora hasta obtener una crema homogénea.

5. Cubrimos los canelones con la bechamel, y los metemos al horno durante unos minutos para que estén calentitos a la hora de servirlos.


"Boquerones" de calabacín

Ingredientes:

- 1 calabacín
- vinagre de manzana
- 1 diente de ajo (o 2 si son pequeños)
- perejil fresco
- sal marina
- aceite de oliva virgen extra

Preparación:

1. Cortamos el calabacín con la ayuda de un cortador especial o mandolina, aunque si no tenéis no pasa nada, con un cuchillo y cuidado podemos hacer filetitos de 2-3 mm de grosor, más o menos del tamaño de un boquerón.

2. Sumergimos los filetes de calabacín en vinagre de manzana y un poco de sal y lo dejamos reposar al menos 4 horas (yo lo dejé toda la noche) para que se ablande la carne. *Opcionalmente podéis hervir el calabacín, pero a mi me gusta en crudo, queda una textura suave pero firme.

3. Pasado este tiempo, retiramos el vinagre y lo cubrimos con aceite de oliva virgen extra, ajo y perejil fresco bien picados. Lo dejamos reposar en la nevera y ya podemos disfrutar de este aperitivo tan típico en versión veggie.


¡Y hasta aquí mi pequeña aportación! Espero que os haya inspirado para preparar platos riquísimos en estas fechas que se aproximan. 

¡Hasta pronto y FELIZ NAVIDAD!


2 de noviembre de 2016

FUSILLI CON CALABAZA Y REBOZUELOS


El Otoño es una época del año preciosa durante la cual los bosques se tiñen de tonalidades anaranjadas, empieza el frío y apetecen las tardes en casa preparando galletas y bizcochos. Y además podemos disfrutar de algunos ingredientes de temporada que, como sabéis, están mucho más sabrosos y son más económicos que el resto del año. Uno de esos ingredientes típicos es la calabaza (que a parte de ser una de las protagonistas de la noche de Halloweenes ideal para preparar infinidad de platos, tanto dulces como salados. La calabaza posee grandes beneficios, entre ellos destacamos su bajo contenido en grasas, su efecto saciante, la presencia de antioxidantes y vitaminas A, E y C, así como su capacidad para regular la glucosa en sangre.

Así que me apetecía utilizar este ingrediente tan otoñal y saludable para hacer un sencillo plato de pasta con todo el sabor de esta estación. He utilizado además otro de los ingredientes más tradicionales de esta época ¡las setas! En este caso he utilizado rebozuelos (en catalán rossinyols) pero podéis utilizar la seta que más os guste.







Es un plato muy sencillo de preparar y el resultado ¡es riquísimo! La calabaza le aporta ese dulzor tan característico que combina genial con la leche de coco y las setas. Lo he aderezado también con tomillo seco para conseguir aún más ese sabor a montaña. 

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar (para 2 personas):

- 200 g de calabaza
- 1 cebolla hermosa
- 120 g de rebozuelos
- 100 ml de leche de coco
- Aceite de oliva virgen extra
- 1/2 teaspoon de ajo en polvo
- 1/8 teaspoon de tomillo seco
- Pimienta negra
- Sal




Preparación:

1. En una cazuela pequeña añadimos 3 cucharadas bien colmadas de aceite de oliva, añadimos la cebolla picada bien fina y lo dejamos pochar a fuego medio - bajo.

2. Mientras tanto, lavamos, pelamos y cortamos la calabaza en trozos pequeños (de 2 x 2 cms aproximadamente). Cuando la cebolla esté blandita añadimos la calabaza, removemos y lo dejamos tapado a fuego bajo. Lo iremos removiendo de vez en cuando para que no se pegue.

3. Cuando la calabaza esté cocida (se empieza a deshacer si la tocamos con la cuchara), añadimos las setas que habremos lavado y troceado con cuidado e incorporamos el ajo en polvo, la pimienta recién molida, el tomillo y la sal. Removemos y dejamos que se hagan durante unos minutos más.

4. A continuación, añadimos la leche de coco. Cuando empiece a hervir de nuevo, lo dejamos a fuego bajo durante 10 minutos y lo removemos de vez en cuando. En este punto, se puede rectificar de sal y especias.

5. Solo nos quedará hervir la pasta que más nos guste y mezclarlo con la salsa.

Como veis, es una receta muy sencilla de preparar y necesitamos pocos ingredientes para disfrutar de un buen plato de pasta. Podemos acompañarlo de alguna fuente de proteína completa, por ejemplo tempeh a la plancha, tofu rebozado...y una buena ensalada, como siempre ¡a vuestro gusto!

¡Espero que la probéis!


28 de julio de 2016

"NUTELLA" VEGANA


La receta de esta crema de avellanas y cacao estilo Nutella está deliciosa y, además de ser muchísimo más sana que la original, es libre de sufrimiento animal. No solo porque vamos a sustituir la leche de vaca por una vegetal, sino porque no contiene aceite de palma. No sé si habéis oído hablar acerca de las terribles consecuencias que tiene la plantación de la palma en las selvas de Indonesia, pero os animo a que os informéis. Por desgracia, este aceite está presente en muchísimos alimentos, incluso en cosmética, ya que las grandes marcas lo emplean por su bajo coste. Desde aquí, os pido que en la medida de lo posible evitéis productos que lo contengan y, si queréis ir más allá, firméis esta petición de Greenpeace, os dejo el enlace aquí. Por otro lado, existen plantaciones de palma sostenibles y controladas, en ese caso fijaros que aparezca como ingrediente de cultivo ecológico.

Volviendo a la receta, la preparación es muy sencilla y sobretodo rápida. Sólo necesitamos 6 ingredientes y en pocos minutos tendréis una crema de cacao riquísima para untar en tostadas, pancakes, para hacer batidos, tartas... Y podréis repetir y abusar ¡porque es muchísimo más saludable!






El resultado es una crema con intenso sabor a avellanas y cacao, de textura suave, menos densa que la original (debido en parte a que ésta no tiene aceites añadidos), aunque es algo que se puede solucionar si la dejáis en la nevera, ya que adquirirá consistencia. Se puede guardar en un tarro bien cerrado y os durará unos días (si es que no os la coméis antes).

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar:

- 1 cup (150 g) de avellanas peladas, crudas o tostadas (pero sin sal)
- 2/3 cup de cacao puro
- 1/3 cup (bien colmada) de sirope de Ágave 
- 1/2 cup de leche vegetal (yo usé de almendras)
- 1 teaspoon de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal rosa del Himalaya



Preparación:

1. En una procesadora de alimentos incorporamos las avellanas peladas y las picamos hasta que nos quede una crema. Como las hélices se calientan, podéis ir haciendo pulsaciones cortas y parar de vez en cuando.

2. Cuando ya tenemos la pasta de avellanas, incorporamos el resto de ingredientes: el cacao, la leche, el sirope de Ágave, la sal y el extracto de vainilla. Seguimos batiendo hasta obtener una crema homogénea. En este momento podéis probarla y añadir un poco más de sirope si os gusta más dulce.

3. ¡¡Y ya está!! no puede ser más fácil. Aunque lo cierto, es que si puede serlo. Si no tenéis procesadora de alimentos podéis comprar crema de avellanas ya hecha (en ese caso fijaros bien que sea únicamente 100% avellanas, sin endulzantes, ni otros aceites). Mezclamos en un bol la crema de avellanas con el resto de ingredientes con la ayuda de una espátula, quedará igual de rico, aunque os aconsejo que primero tamicéis el cacao para que no os queden grumos.

Como véis, preparar una crema de avellanas es uuultra fácil. No hay excusas para hacerla en casa, con ingredientes de mejor calidad y sobretodo muchísimo más saludable y económica. ¡Espero que la hagáis en casa y me contáis!

¡Hasta el jueves que viene!


21 de julio de 2016

BATIDO DE CHOCOLATE VEGANO


Este batido de chocolate es muy fácil de hacer, sólo hay un pequeño inconveniente, que está tan rico ¡que es adictivo!. Para prepararlo vamos a utilizar un ingrediente especial, el anacardo. Este fruto seco además de darle sabor y textura al batido aporta un montón de nutrientes necesarios para nuestro organismo. Es rico en proteínas, grasas saludables (Omega 3 y 6), minerales (cobre, fósforo, potasio, magnesio, zinc y selenio), vitamina E, ácido fólico, fitoesteroles...
Además de todos estos maravillosos beneficios, ya hemos visto en otras ocasiones la gran versatilidad de este ingrediente, ya que con él podemos preparar leche, batidos, quesos y cremas, así que ¡mejor que nunca nos falte en la despensa!

Esta receta viene de perlas cuando tienes antojo de chocolate o de algo dulce, y no sólo cumple con su objetivo "caprichil", sino que también es una alternativa más saludable y nutritiva a los que ya vienen preparados.





Su sabor es ligeramente chocolateado, dulce pero nada empalagoso, su dulzor proviene mayoritariamente del plátano que es lo que vamos a utilizar en lugar de azúcar. La textura es cremosa y muy agradable. Para conseguir más cremosidad es recomendable poner los anacardos en remojo previamente, de todas maneras, como los anacardos son bastante agradecidos no es imprescindible. 

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar (para 1 persona):

- 1/4 cup (40g) de anacardos crudos

- 1 plátano bien maduro
- 140 ml de leche de coco (de brick y sin endulzar, yo usé la de Eco mil) aunque también podéis usar leche de avena, o vuestra leche vegetal favorita.
- 60 ml de agua mineral
- 1 tablespoon de aceite de coco Virgen Extra
- 1 tablespoon de cacao puro
- 1 teaspoon de sirope de ágave
- 1 pizca de sal rosa del Himalaya

- 1 batidora de vaso potente






Preparación: 

1. Ponemos las anacardos en remojo (aproximadamente 1 hora antes). Como os comentaba, facilitará que se batan bien y la textura quede más fina y cremosa (pero la mayoría de veces me salto este paso).

2. Troceamos el plátano y lo incorporamos junto con los anacardos y el resto de ingredientes en la batidora de vaso.

3. Batimos durante unos minutos, hasta que la textura sea homogénea. En este punto podemos probarlo y añadir más sirope (si sois muy golosos) pero si el plátano está bien maduro no hará falta. También podéis añadir un poco más de leche si queréis que sea menos espeso.

Se puede guardar en la nevera para que esté fresquito o bien utilizar un poco de hielo. Es perfecto para desayunar o merendar, acompañándolo de una pieza de fruta, unas galletas, un sandwich, ¡lo que más os guste! Espero que os animéis a prepararlo.

¡Hasta la semana que viene!


9 de junio de 2016

COOKIES DE AVENA Y MANTECA DE CACAHUETE VEGANAS


Hace relativamente poco que he incorporado la manteca de cacahuete a mi vida y la verdad, ¡no sé por qué no lo hice antes! Es perfecta para desayunar untándola en unas tostadas, para hacer postres e incluso en recetas saladas. Además el cacahuete es altamente nutritivo. Si optamos por cremas de cacahuete que únicamente contengan cacahuetes y por tanto, sean libres de sal y aceite de palma, estaremos frente a un alimento saludable lleno de ácidos grasos Omega 3 y 6 (que ayudan a regular el colesterol en sangre), proteínas (en especial el aminoácido Arginina), minerales (como Hierro, Magnesio, Zinc, Fósforo y sobretodo Potasio) y antioxidantes (gracias a la presencia de un flavonoide llamado Resveratrol). 

Estas galletas nacen de la unión de dos alimentos contundentes y energéticos, la crema de cacahuete y la avena, que son perfectos para darnos fuerza en cualquier momento del día, en forma de pequeños bocaditos dulces y deliciosos. 






La textura es crujiente por fuera y por dentro, aunque en el interior es un poco más tierna. El sabor del cacahuete y el coco se equilibran y le dan un sabor suave sin ser muy evidente ni uno ni otro. Las podemos tomar solas o bien mojarlas en leche vegetal para que estén aún más ricas y sabrosas.

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar (salen 8 galletitas, aunque podéis doblar las cantidades si preferís hacer más o bien si las queréis más grandes):

- 8 tablespoons de harina de avena
- 4 tablespoons de panela (azúcar integral de caña)
- 2 tablespoons de manteca de cacahuete (sin sal)
- 1 tablespoon de aceite de coco Virgen Extra
- 1 tablespoon + 1 teaspoon de leche vegetal (yo usé de avena)
- 2 teaspoons de levadura química
- 1 tablespoon de pepitas de chocolate negro

- Papel de horno




Preparación:

1. Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos la bandeja del horno con el papel vegetal. Reservamos.

2. En un bol mezclamos la harina de avena, la panela, y la levadura. Removemos con la ayuda de un tenedor para que se homogenice bien.

3. Añadimos el aceite de coco y la manteca de cacahuete y mezclamos con las manos (bien limpias, sobretodo). Nos quedará una mezcla harinosa y seca.

4. A continuación añadimos la leche vegetal e incorporamos también las pepitas de chocolate, amasamos bien hasta que coja textura más firme y pastosa.

5. Cogemos masa con la ayuda de una cuchara pequeña y les damos forma de bolitas con nuestras manos. Cuando las pongamos en la bandeja del horno, las aplanamos cuidadosamente. Procurad dejar una pequeña distancia entre galleta y galleta ya que dentro del horno se van expandir un poco, y así evitaremos que se peguen unas con otras.

6. Las horneamos durante 20 minutos a 180ºC, vigilando que no se quemen por debajo.

7. Las sacamos y las dejamos enfriar en la bandeja. (Afortunadamente como son pequeñas se enfrían bastante rápido, así no tenemos que esperar demasiado si queremos hincarles el diente).

Como veis, esta receta es ¡ultra-fácil! No tiene ninguna complicación y podéis tener galletas caseras para desayunar, para merendar, para llevar de excursión, en poco tiempo y sin esfuerzo. Recordad que, elegir bien lo que comemos y optar por ingredientes de calidad, es siempre una buena decisión, nuestra salud nos la agradecerá.

¡Espero que las disfrutéis!


26 de mayo de 2016

CUPCAKES DE CHOCOLATE VEGANOS


Os confieso que, a pesar de disfrutar comiendo dulces, lo que más me gusta en el mundo es prepararlos. No me diréis que no os hace ilusión cuando los metes en el horno y tras una larga e impaciente espera, ves el resultado...¡es como magia! Ahora en serio, para mi es muy gratificante preparar recetas dulces, el proceso es relajante y el resultado hace feliz a todo el mundo. 

En esta ocasión me aventuré a preparar unos cupcakes de chocolate, pero quería que fuesen lo más sanos posible. Normalmente la cobertura o frosting se hace con mantequilla, azúcar glas, nata...y aunque existe la opción vegetal, prefería no utilizar margarina y mucho menos ese tipo de azúcar. Así que en esta ocasión vamos a utilizar un ingrediente muy querido en este blog, ¡el aguacate! Vamos a aprovechar sus aceites y su textura para crear un frosting cremoso y delicioso. Y por si os lo estáis preguntando, no os preocupéis porque no se nota nada su sabor.

Así que después de experimentar y probar, os traigo esta receta adaptada para que podáis disfrutar de estos pequeños bocados de intenso chocolate, sin grasas saturadas perjudiciales, sin colesterol, sin remordimiento y, como siempre, lo más importante de todo ¡sin crueldad animal!





La textura es muy esponjosa, por lo que son ligeros y suaves. La combinación con el frosting hace que tengan la humedad perfecta y que sean aún más cremosos. Además el equilibrio entre ambas partes hace que su sabor sea dulce, pero sin ser empalagoso ¡Están riquísimoooos!

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar (salen 12 cupcakes):

- 125 g de harina semi-integral de trigo (podéis usar harina normal si queréis)
- 1 tablespoon de semillas de lino
- 1 + 1/2 teaspoons de levadura química
- 3 tablespoon de cacao puro (sin endulzar)
- 125 g de azúcar integral de caña (panela)
- 80 ml de compota de manzana (sin endulzar, sólo manzana)
- 40 ml de aceite de coco Virgen Extra
- 150 ml de leche de soja chocolateada (yo usé la de Provamel, si queréis ver cúal es tenéis el enlace aquí)
- 1 pizca de sal
- 1 teaspoon de extracto de vainilla

- 1 molde para cupcakes 
- cápsulas de papel




Preparación:

1. Antes de empezar, precalentamos el horno a 180ºC. Preparamos también el molde y ponemos las cápsulas en los compartimentos.

2. En un bol tamizamos la harina, añadimos también la levadura, la sal, el cacao en polvo y las semillas de lino molidas (podéis hacerlo con el accesorio para picar de la batidora). Removemos con la ayuda de unas varillas para que se mezclen todos los ingredientes y reservamos.

3. En otro bol ponemos el azúcar y la compota de manzana, lo mezclamos bien para que el azúcar se disuelva y a continuación incorporamos el aceite de coco, la leche y el extracto de vainilla. Removemos nuevamente.

4. Añadimos poco a poco la mezcla de harina al bol de ingredientes líquidos. Primero la mitad de la harina, removemos y finalmente acabamos de incorporar el resto.

5. Con la ayuda de una cuchara llenamos las cápsulas hasta 3/4 de su capacidad, dejando espacio ya que la masa va a subir (ver imagen). Yo las llené con 2 cucharadas de masa aproximadamente.


6. Lo metemos al horno, a media altura, durante unos 20 minutos, pasado ese tiempo revisamos con la ayuda de un palillo.

7. Los sacamos del horno y los dejamos enfriar un poco (para no quemarnos básicamente) durante 5 minutos, pasado ese tiempo sacamos las cápsulas y las ponemos encima de una rejilla para que se enfríen homogéneamente.


Mientras se enfrían, vamos a preparar el frosting. Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar:

- 2 tablespoons de aceite de coco
- 200 g de chocolate negro para fundir
- 2 aguacates maduros (como los míos eran pequeñitos puse los 2 pequeños enteros y la mitad del grande)
- 1 teaspoon de extracto de vainilla

- 1 batidora




Preparación:

1. Derretimos el chocolate al baño María, aunque si lo preferís se puede fundir en el microondas. En ese caso, hacedlo a intervalos cortos de 20 segundos, a potencia baja y removiendo cada vez, así no habrá riesgo de que se queme.

2. En un bol ponemos la pulpa del aguacate y formamos una crema con la ayuda de una batidora. Añadimos el chocolate fundido, el aceite de coco y el extracto de vainilla. Batimos bien hasta que nos quede una mezcla homogénea.

3. Lo reservamos en la nevera, hasta que los cupcakes se hayan enfriado y podamos decorarlos.

¡Y hasta aquí la receta! No os asustéis con la lista de ingredientes, ni la preparación, creedme que no es nada complicado y además en poco tiempo tendréis unos deliciosos cupcakes de chocolate, para llevar a una cena, para degustar una tarde de domingo, o en cualquier momento cuando tengáis antojo de chocolate.

Espero que los preparéis ¡hasta la semana que viene!



19 de mayo de 2016

HAMBURGUESA VEGANA DE AVENA Y TOFU


Preparar hamburguesas vegetales en casa es muy sencillo y además mucho más económico que si las compramos ya hechas. Podemos hacerlas a nuestro gusto con ingredientes que tengamos en la despensa y dejar volar nuestra imaginación para crear diferentes combinaciones, texturas y sabores. 

En este caso he unido dos ingredientes muy nutritivos, energéticos y que aportan proteínas de alto valor biológico, el tofu y la avena. Ellos son la base de la hamburguesa ya que aportan consistencia y le dan textura, pero podemos mezclarlos con verduras, hierbas y especias para darles el sabor que más nos guste.





En este caso he elegido champiñones para darle más jugosidad, orégano, perejil fresco y pimentón ahumado para aromatizar y potenciar su sabor, y por último remolacha por ese bonito tono rosado que aporta a los platos y sobretodo por la cantidad de hierro que tiene. El resultado es una hamburguesa de textura suave, nada seca y con un sabor muy rico. Si la acompañamos de verduras frescas (lechuga y tomate por ejemplo) y un buen all i oli el resultado es delicioso y además tendremos un plato completo, equilibrado, nutritivo, libre de colesterol y como siempre respetuoso con los animales.

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar (salen unas 6 hamburguesas):

- 1 bloque (250 g) de tofu ahumado ecológico
- 120 g de copos de avena
- 7-8 champiñones hermosos
- 1 cebolla morada
- 2 dientes de ajo
- 1 trozo de remolacha cocida (la mitad de una remolacha)
- 100 ml de vino blanco
- 2 teaspoons de orégano seco
- 1/2 teaspoon de pimentón ahumado (Pimentón de la Vera)
- 1 buen puñado de perejil fresco
- sal del Himalaya
- 3 tablespoon de salsa de soja
- aceite de oliva Virgen Extra
- harina de trigo 

- procesadora para picar



Preparación:

1. Troceamos el bloque de tofu, lo ponemos en un cuenco y le añadimos las 3 cucharadas de salsa de soja. Esto ayudará a que coja color y quede aún más sabroso, pero no es imprescindible, lo que va a darle sabor es el resto de ingredientes. Lo reservamos.

2. Mientras tanto, en una sartén añadimos un buen chorro de aceite de oliva Virgen Extra, e incorporamos la cebolla picada y los ajos laminados. Dejamos que se hagan a fuego suave.

3. Cuando estén pochados, subimos un poco el fuego y añadimos los champiñones troceados, el orégano, el pimentón ahumado y sal al gusto. Lo removemos bien y añadimos el vino blanco. Removemos hasta que se evapore el alcohol, y reducimos el fuego. Dejamos que se acaben de hacer durante aproximadamente 5 minutos.

4. Y hasta aquí toda la dificultad de la receta, ahora solo nos quedará meter todo en la procesadora (o lo que viene siendo el accesorio para picar de la batidora). Añadimos el tofu junto con la salsa de soja, los copos de avena, el trozo de remolacha y el sofrito de champiñones. Podéis añadir un chorrito de agua para que sea más fácil picar (si véis que queda muy seco), o bien un poco del caldo de la remolacha. Picamos hasta que nos quede una masa homogénea. Vigilad que no quede muy húmeda o quedaran poco firmes y se desharán cuando las intentéis formar. Si os pasa esto podéis añadir un poco de pan rallado.


5. En este punto podemos probar cómo está de sal y añadir más si fuese necesario. Incorporamos el perejil fresco picado, lo removemos y lo dejamos reposar en la nevera bien tapado. (Podéis dejarlo toda la noche o un par de horas, si queréis prepararlas el mismo día).

6. Una vez que la masa haya reposado, podemos tomar porciones con la ayuda de una cuchara sopera, y hacer la forma de las burgers con las manos y un poco de harina (ésta es la parte guay de la receta, si os gusta pringaros claro). En una superficie limpia, espolvoreamos la harina y vamos poniendo "bolas" de masa. Lo aplanamos y le damos forma de hamburguesa. El tamaño dependerá del diámetro del pan, eso si, os aconsejo que no las hagáis demasiado gruesas. 

7. La manera de cocinarlas es a vuestra elección, al horno o la sartén con un poco de aceite de oliva, ¡como más os guste!. 

8. Por último solo nos quedará servirla, con un bollito de pan y los toppings correspondientes (lechuga, tomate, cebolla, pepinillos (si os gustan) y alioli). El alioli en realidad es veganesa con un par de dientes de ajo. Tenéis muchas recetas para preparar la veganesa, os dejo la que yo siempre hago, es infalible, siempre sale bien: http://www.hiulitscuisine.com/es/veganesa-mayonesa-vegetal/

Como veis hacer hamburguesas vegetales es ultra-mega fácil y barato, el bloque de tofu ecológico, que es lo más caro de todo, me costó menos de 3€ y el resto de ingredientes son bastante asequibles (setas, cebolla, ajos...) y nos salen bastantes unidades (que podemos congelar para otro día). ¡Así que no hay excusa! Prepara tu mismo las hamburguesas y hazlas a tu gusto, ahorrarás dinero y además disfrutarás de riquísimas combinaciones libres de crueldad y mucho más sanas.

Espero que os animéis, ¡hasta la semana que viene!