3 de diciembre de 2015

LECHE DE ANACARDOS

El anacardo es un fruto seco con un montón de nutrientes esenciales para nuestro organismo, es rico en minerales (hierro, magnesio y potasio), vitamina E, vitamina B1 y ácido fólico. Podemos tomarlos a media mañana, en ensaladas, guisos, patés, cremas o en forma de leche vegetal. La leche de anacardos tiene un sabor suave y neutro, así que podemos utilizarla para hacer otras recetas (batidos, tortitas...) o bien tomarla sola.
Hacer leches vegetales en casa es muy fácil, únicamente necesitas una batidora de vaso y una bolsa de filtrado. Si no quieres comprar la bolsa para filtrar, puedes utilizar un paño de algodón limpio. De todas maneras os la recomiendo, ya que nos va a durar mucho tiempo y es bastante más práctico y limpio. Podéis comprarla en la página web de Lala Kitchen, y para los que vivís en Barcelona las venden en The Living Food, que por cierto, es un encanto de tienda.


Únicamente necesitamos 2 ingredientes, anacardos y agua mineral. Pero podéis añadir esencia de vainilla y sirope de Ágave, a vuestro gusto, para que sea más dulce. En este caso como necesitaba la pulpa para hacer un queso de anacardos no le añadí nada.





Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar:

- 1 + 1/2 cups ( aproximadamente 200 g) de anacardos crudos*
- 4 cups (1 l) de agua mineral

* Es importante dejar los anacardos en remojo 2 o 3 horas antes de preparar la leche (o toda la noche, si lo preferís), se batirán mejor y obtendremos una textura más cremosa.


Preparación:

1. Retiramos el agua de remojar de los anacardos, los aclaramos con agua y los ponemos en la batidora de vaso junto con el agua mineral. Batimos hasta obtener una textura homogénea.

2. En un bol ponemos la bolsa de filtrado y con cuidado vamos añadiendo la mezcla.

3. Cerramos la bolsa y apretamos cuidadosamente para escurrir al máximo toda la leche y que nos quede la pulpa de los anacardos en el interior.

4. Podemos traspasar la leche a una botella o jarra de cristal con la ayuda de un colador. La dejamos en la nevera y nos aguantará 2-3 días sin problema.

La pulpa la guardamos para preparar un queso o unas galletas, por ejemplo. ¡Aquí no se tira nada! Espero que os animéis a preparar en casa leche vegetal, veréis que es muy fácil, salen riquísimas y además nos ahorramos dinero. 

¡Hasta pronto!


23 de noviembre de 2015

VEGANIZANDO: PUMPKIN SPICE LATTE (STARBUCKS)


El Otoño es mi estación del año favorita. Me encanta. En parte, porque lo paso bastante mal con el calor abrasador del Verano, y cuando empieza el frío y apetecen las mantitas, las cosas calientes, pasar tiempo en casa, soy muy feliz. 

Hace unos días, tuve una reunión de trabajo y fuimos a Starbucks. A pesar de que no frecuento dicha cafetería ya que no soy muy "cafetera" (la cafeína me altera mucho) me apetecía probar el Pumpkin Spice Latte que sale siempre para esta época del año. Pero al preguntarle a la dependienta y mirar los componentes de la bebida, nos dimos cuenta que en la base llevaba leche condensada (oooooh).
Por eso, decidí que tenía que probar de hacerlo en casa. Así que después de buscar por Internet y de algunas pruebas, os traigo la receta, sin ingredientes de origen animal, sin colesterol y mucho más nutritiva ya que no está hecha a base de polvos (y lleva calabaza, de verdad).





Debo decir que, obviamente no sé cómo sabe exactamente el Pumpkin Spice Latte original, pero lo que si os puedo asegurar es que ésta es una bebida cremosa, dulce, especiada, con sabor a otoño, perfecta para tomar una tarde de domingo calentitos en casa y que además está muy rica.


Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar (sale una taza grandota, o bien 2 tazas):

- 2 y 1/2 tablespoon (50 g) de calabaza cocida 
- 300 ml de leche de arroz (o cualquier otra leche vegetal)
- 1/2 cup (125 ml) de café recién hecho. La cantidad la podéis ajustar si os gusta más o menos cargado.
- 1 tablespoon de azúcar integral de caña
- 1/2 teaspoon de canela molida
- 1/4 teaspoon de jengibre en polvo
- 1/8 teaspoon de clavo molido (si no lo encontráis molido, podéis machacar un grano)
- 1/8 teaspoon de nuez moscada


Para la crema:
- 1 lata de leche de coco (dejarla previamente en la nevera durante unas horas) vamos a necesitar únicamente 200 g (las latas suelen ser de 400 g)
- 2 tablespoon de sirope de Ágave 
- 1/4 teaspoon de esencia de vainilla




Preparación:

1. Antes de nada, vamos a preparar la crema. Sacamos la lata de la nevera y, con mucho cuidado, extraemos la parte sólida con la ayuda de una cuchara. Si cogemos la parte de abajo, donde está el agua de coco, nos quedará menos espesa. Sólo necesitamos 200 g, el resto lo podemos guardar para hacer otra receta.

2. Batimos un par de minutos con unas varillas. Le añadimos el sirope y la esencia de vainilla. Seguimos batiendo hasta que se mezcle bien y reservamos en la nevera.

3. A continuación, ponemos en un cazo la leche y la calabaza cocida. Removemos con unas varillas para que se mezclen.

4. Añadimos las especias, el azúcar y seguimos removiendo hasta que esté bien caliente. 

5. Incorporamos a la mezcla el café recién hecho y batimos bien con una batidora para que quede una textura fina (si no lo hacemos, podrían quedar tropezones de calabaza, y no es demasiado agradable). Servimos en nuestra taza favorita, le añadimos la crema de coco por encima y espolvoreamos con un poco de canela.

¡Y ya tenemos nuestra versión veggie del famoso Pumpkin Spice Latte de Starbucks! Espero que lo hagáis en casa y me digáis si os ha gustado.



9 de noviembre de 2015

GREEN SMOOTHIE FÁCIL



Este smoothie es uno de mis favoritos, sobretodo porque es muy fácil de preparar (de ahí el nombre) y por eso suelo hacerlo bastante a menudo. Se trata del smoothie del What I eat in a day de la entrada anterior. En aquel caso lo acompañé de porridge, pero lo podéis tomar solo, o bien con unas tostadas, unas tortitas, frutos secos... ¡lo que más os guste!

Únicamente necesitamos 3 ingredientes. Es dulce y afrutado y además ¡es una de las mejores maneras de empezar el día! 






Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar (para 1 persona, aunque si quieres compartirlo, salen 2 vasitos):

- 3 naranjas 
- 2 plátanos maduros
- 1 puñado hermoso de espinacas frescas 
- Una batidora de vaso potente



Preparación:

1. Exprimimos el zumo de las naranjas y lo añadimos, junto con los plátanos y las espinacas, en la batidora de vaso. Batimos un par de minutos, o hasta que la textura sea fina.

2. ¡Y ya está! ¡No puede ser más fácil!


El plátano hará que la mezcla sea homogénea y cremosa, además de aportar dulzor, así que no es necesario añadir azúcar. 

Las propiedades de los smoothies son infinitas. Una de sus virtudes es que la fibra que contienen nos ayuda a mantener nuestro aparato digestivo y colon, limpios. Os animo a que los incorporéis en vuestra dieta, notaréis los beneficios. Además, es una forma estupenda de tomar frutas y verduras (si es que no sois muy amigos de ellas).


¡Espero que os guste! :)