15 de diciembre de 2016

MENÚ NAVIDEÑO VEGANO

La Navidad está a la vuelta de la esquina y eso inequívocamente significa 2 cosas. La primera, que deberemos armarnos de paciencia para recibir las innumerables preguntas de cada año por parte de nuestra familia (algunos aún siguen preguntándose si los langostinos son realmente un animal jajaja) y aprender a tomárnoslo con humor.
Y dos, que tenemos que programar un buen menú para sorprenderlos y, sobretodo, poder disfrutar de platos deliciosos, hechos con cariño y sin crueldad animal.

Desde aquí os propongo una idea de menú, para que os inspiréis y modifiquéis a vuestro gusto, si es que se os acaban las ideas y queréis comer algo especial y diferente para celebrar estas fiestas. El protagonista, en este caso, va a ser el plato principal que acompañaremos con una ensalada completa y algunos aperitivos.


Plato principal

Canelones de tempeh "rostit" con bechamel de setas


Para el relleno de estos canelones me he inspirado en la receta clásica que se prepara en Cataluña el día de San Esteban. He utilizado tempeh, aunque podéis usar tofu o seitán si lo preferís. Para la bechamel he decido variar ligeramente la receta original y le he añadido unas setas variadas pero, como siempre os digo, podéis hacerlo a vuestro gusto. Este plato es bastante contundente y, claro está, podemos repetir si se tercia, por eso lo acompaño de algo más ligero como la ensalada y algunos aperitivos.

*La receta de los canelones la encontraréis al final de esta entrada.


Ensalada


Ensalada con calabaza asada y crema de anacardos
En la mesa no pueden faltar las verduras crudas, para aportarnos vitaminas y frescura. Por eso, acompañar nuestras comidas con buena ensalada es un gran acierto. La calabaza asada, la granada, las nueces y la crema de anacardos, convierten a este plato en algo diferente a una ensalada convencional y sobretodo le dan todo el sabor de los ingredientes de temporada. 

*Si pincháis aquí tenéis una videoreceta de la mano de Healthy Grocery Girl de cómo preparar la crema de anacardos.


Aperitivos


"Boquerones" en vinagre, aceitunas variadas, chips de quinoa con crema agria y cebollino.


Los "boquerones" son en realidad tiras de calabacín que habremos aliñado de la manera convencional. Están riquísimos y la verdad es que a todo el mundo le encantan. Al final de esta entrada tenéis cómo prepararlos. Las aceitunas no podían faltar y, como existen muchos macerados distintos, podemos jugar con eso para ofrecer más variedad de sabores. Otro de los clásicos son las patatas fritas, yo os propongo éstas de Eat Real que utiliza lentejas, quinoa o garbanzos para hacer sus snacks. Todas las que he probado están buenísimas y además son más sanas ya que utilizan menos grasas. Os dejo aquí el enlace por si queréis saber más acerca de esta marca. En Barcelona las podéis encontrar en Ecocentre y supermercado Obbio.


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RECETAS

Canelones de tempeh "rostit" con bechamel vegana de setas

Ingredientes para el relleno de los canelones (salen aproximadamente 8 canelones, tened en cuenta que normalmente cocino solo para mi, así que si sois más podéis doblar las cantidades sin problema):

- 1 paquete de tempeh macerado en tamari. Podéis usar el que más os guste o bien sustituirlo por tofu o seitán.
- 1 cebolla hermosa
- 3 dientes de ajo
- 1/2 ramita de canela
- 1 hoja de laurel
- ciruelas pasas
- piñones
- 1/2 copa de Brandy
- aceite de oliva
- sal
- pimienta negra recién molida
- agua mineral

Preparación:

1. Cocinamos los filetes de tempeh a la plancha durante unos minutos hasta que estén dorados y los reservamos.

2. En una cazuela añadimos suficiente aceite de oliva para que cubra el fondo, cuando coja un poco de temperatura añadimos la cebolla cortada en trozos grandes, los dientes de ajo con piel partidos por la mitad, la hoja de laurel y la ramita de canela. Lo cocinamos a fuego medio-bajo hasta que cojan color.

3. Añadimos los filetes de tempeh asados, lo removemos y añadimos el Brandy. Dejamos que se evapore el alcohol.

4. Añadimos un poco de agua caliente para que se acabe de cocinar todo. Es el momento también de añadir la sal y la pimienta negra al gusto. Lo dejamos a fuego bajo para que reduzca la salsa y se intensifiquen los sabores.

5. Incorporamos los piñones y las ciruelas (al gusto) y lo dejamos a fuego bajo durante unos 20 minutos. Removemos de vez en cuando.

6. En una picadora, añadimos todos los ingredientes (excepto la hoja de laurel, la ramita de canela, los ajos y los huesos de las ciruelas si habíais usado ciruelas con hueso) y lo picamos bien hasta obtener una masa de textura suave.

7. Dejamos reposar la masa 1-2 horas en la nevera para que coja más firmeza y nos sea más sencillo montar los canelones (opcionalmente podéis añadir a la masa del canelón un par de cucharadas de la bechamel de setas, para que quede aún más sabroso).

8. Pasado ese tiempo, sólo nos quedará hervir las laminas de pasta de canelón y montarlos con cuidado.

Ingredientes para la bechamel de setas:

- 25 g de margarina no hidrogenada
- 25 g de harina de trigo
- 1 cebolla 
- leche de avena (yo usé la de Oatly que os enseñe en una entrada anterior, aquí tenéis el enlace, porque me parece muy cremosa, tiene cuerpo y el sabor es muy suave. Pero podéis usar la que más os guste, siempre que no sea edulcorada.
- sal marina
- 1 pizca de nuez moscada
- setas frescas variadas (setas de cardo, shiitakes, champiñones...)
- ajo en polvo

Preparación:

1. En una cazuela añadimos la margarina, la dejamos a fuego bajo para que se derrita. Añadimos la cebolla que habremos rallado previamente con un rallador y lo dejamos a fuego bajo para que pierda el agua y se dore ligeramente. Removemos de vez en cuando.

2. Cuando esté cocida la cebolla, añadimos con cuidado la harina y removemos bien con la ayuda de una cuchara de madera o unas varillas. Dejamos unos minutos a fuego medio-bajo para que se cocine la harina.

3. Poco a poco vamos añadiendo leche de avena (a chorritos), removemos rápidamente con la varillas y dejamos que se integre con la harina. Iremos repitiendo el proceso e incorporando leche hasta que obtengamos la textura deseada, todo dependerá si queréis una bechamel más o menos espesa. Añadimos la sal al gusto y la pizca de nuez moscada.

4. En este punto podéis probarla y rectificar de sal. Está muy rica así, pero si queréis darle un toque diferente podéis incorporar las setas que habremos salteado previamente con un poco de sal y ajo en polvo y triturarlo todo con una batidora hasta obtener una crema homogénea.

5. Cubrimos los canelones con la bechamel, y los metemos al horno durante unos minutos para que estén calentitos a la hora de servirlos.


"Boquerones" de calabacín

Ingredientes:

- 1 calabacín
- vinagre de manzana
- 1 diente de ajo (o 2 si son pequeños)
- perejil fresco
- sal marina
- aceite de oliva virgen extra

Preparación:

1. Cortamos el calabacín con la ayuda de un cortador especial o mandolina, aunque si no tenéis no pasa nada, con un cuchillo y cuidado podemos hacer filetitos de 2-3 mm de grosor, más o menos del tamaño de un boquerón.

2. Sumergimos los filetes de calabacín en vinagre de manzana y un poco de sal y lo dejamos reposar al menos 4 horas (yo lo dejé toda la noche) para que se ablande la carne. *Opcionalmente podéis hervir el calabacín, pero a mi me gusta en crudo, queda una textura suave pero firme.

3. Pasado este tiempo, retiramos el vinagre y lo cubrimos con aceite de oliva virgen extra, ajo y perejil fresco bien picados. Lo dejamos reposar en la nevera y ya podemos disfrutar de este aperitivo tan típico en versión veggie.


¡Y hasta aquí mi pequeña aportación! Espero que os haya inspirado para preparar platos riquísimos en estas fechas que se aproximan. 

¡Hasta pronto y FELIZ NAVIDAD!


2 de noviembre de 2016

FUSILLI CON CALABAZA Y REBOZUELOS


El Otoño es una época del año preciosa durante la cual los bosques se tiñen de tonalidades anaranjadas, empieza el frío y apetecen las tardes en casa preparando galletas y bizcochos. Y además podemos disfrutar de algunos ingredientes de temporada que, como sabéis, están mucho más sabrosos y son más económicos que el resto del año. Uno de esos ingredientes típicos es la calabaza (que a parte de ser una de las protagonistas de la noche de Halloweenes ideal para preparar infinidad de platos, tanto dulces como salados. La calabaza posee grandes beneficios, entre ellos destacamos su bajo contenido en grasas, su efecto saciante, la presencia de antioxidantes y vitaminas A, E y C, así como su capacidad para regular la glucosa en sangre.

Así que me apetecía utilizar este ingrediente tan otoñal y saludable para hacer un sencillo plato de pasta con todo el sabor de esta estación. He utilizado además otro de los ingredientes más tradicionales de esta época ¡las setas! En este caso he utilizado rebozuelos (en catalán rossinyols) pero podéis utilizar la seta que más os guste.







Es un plato muy sencillo de preparar y el resultado ¡es riquísimo! La calabaza le aporta ese dulzor tan característico que combina genial con la leche de coco y las setas. Lo he aderezado también con tomillo seco para conseguir aún más ese sabor a montaña. 

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar (para 2 personas):

- 200 g de calabaza
- 1 cebolla hermosa
- 120 g de rebozuelos
- 100 ml de leche de coco
- Aceite de oliva virgen extra
- 1/2 teaspoon de ajo en polvo
- 1/8 teaspoon de tomillo seco
- Pimienta negra
- Sal




Preparación:

1. En una cazuela pequeña añadimos 3 cucharadas bien colmadas de aceite de oliva, añadimos la cebolla picada bien fina y lo dejamos pochar a fuego medio - bajo.

2. Mientras tanto, lavamos, pelamos y cortamos la calabaza en trozos pequeños (de 2 x 2 cms aproximadamente). Cuando la cebolla esté blandita añadimos la calabaza, removemos y lo dejamos tapado a fuego bajo. Lo iremos removiendo de vez en cuando para que no se pegue.

3. Cuando la calabaza esté cocida (se empieza a deshacer si la tocamos con la cuchara), añadimos las setas que habremos lavado y troceado con cuidado e incorporamos el ajo en polvo, la pimienta recién molida, el tomillo y la sal. Removemos y dejamos que se hagan durante unos minutos más.

4. A continuación, añadimos la leche de coco. Cuando empiece a hervir de nuevo, lo dejamos a fuego bajo durante 10 minutos y lo removemos de vez en cuando. En este punto, se puede rectificar de sal y especias.

5. Solo nos quedará hervir la pasta que más nos guste y mezclarlo con la salsa.

Como veis, es una receta muy sencilla de preparar y necesitamos pocos ingredientes para disfrutar de un buen plato de pasta. Podemos acompañarlo de alguna fuente de proteína completa, por ejemplo tempeh a la plancha, tofu rebozado...y una buena ensalada, como siempre ¡a vuestro gusto!

¡Espero que la probéis!


19 de mayo de 2016

HAMBURGUESA VEGANA DE AVENA Y TOFU


Preparar hamburguesas vegetales en casa es muy sencillo y además mucho más económico que si las compramos ya hechas. Podemos hacerlas a nuestro gusto con ingredientes que tengamos en la despensa y dejar volar nuestra imaginación para crear diferentes combinaciones, texturas y sabores. 

En este caso he unido dos ingredientes muy nutritivos, energéticos y que aportan proteínas de alto valor biológico, el tofu y la avena. Ellos son la base de la hamburguesa ya que aportan consistencia y le dan textura, pero podemos mezclarlos con verduras, hierbas y especias para darles el sabor que más nos guste.





En este caso he elegido champiñones para darle más jugosidad, orégano, perejil fresco y pimentón ahumado para aromatizar y potenciar su sabor, y por último remolacha por ese bonito tono rosado que aporta a los platos y sobretodo por la cantidad de hierro que tiene. El resultado es una hamburguesa de textura suave, nada seca y con un sabor muy rico. Si la acompañamos de verduras frescas (lechuga y tomate por ejemplo) y un buen all i oli el resultado es delicioso y además tendremos un plato completo, equilibrado, nutritivo, libre de colesterol y como siempre respetuoso con los animales.

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar (salen unas 6 hamburguesas):

- 1 bloque (250 g) de tofu ahumado ecológico
- 120 g de copos de avena
- 7-8 champiñones hermosos
- 1 cebolla morada
- 2 dientes de ajo
- 1 trozo de remolacha cocida (la mitad de una remolacha)
- 100 ml de vino blanco
- 2 teaspoons de orégano seco
- 1/2 teaspoon de pimentón ahumado (Pimentón de la Vera)
- 1 buen puñado de perejil fresco
- sal del Himalaya
- 3 tablespoon de salsa de soja
- aceite de oliva Virgen Extra
- harina de trigo 

- procesadora para picar



Preparación:

1. Troceamos el bloque de tofu, lo ponemos en un cuenco y le añadimos las 3 cucharadas de salsa de soja. Esto ayudará a que coja color y quede aún más sabroso, pero no es imprescindible, lo que va a darle sabor es el resto de ingredientes. Lo reservamos.

2. Mientras tanto, en una sartén añadimos un buen chorro de aceite de oliva Virgen Extra, e incorporamos la cebolla picada y los ajos laminados. Dejamos que se hagan a fuego suave.

3. Cuando estén pochados, subimos un poco el fuego y añadimos los champiñones troceados, el orégano, el pimentón ahumado y sal al gusto. Lo removemos bien y añadimos el vino blanco. Removemos hasta que se evapore el alcohol, y reducimos el fuego. Dejamos que se acaben de hacer durante aproximadamente 5 minutos.

4. Y hasta aquí toda la dificultad de la receta, ahora solo nos quedará meter todo en la procesadora (o lo que viene siendo el accesorio para picar de la batidora). Añadimos el tofu junto con la salsa de soja, los copos de avena, el trozo de remolacha y el sofrito de champiñones. Podéis añadir un chorrito de agua para que sea más fácil picar (si véis que queda muy seco), o bien un poco del caldo de la remolacha. Picamos hasta que nos quede una masa homogénea. Vigilad que no quede muy húmeda o quedaran poco firmes y se desharán cuando las intentéis formar. Si os pasa esto podéis añadir un poco de pan rallado.


5. En este punto podemos probar cómo está de sal y añadir más si fuese necesario. Incorporamos el perejil fresco picado, lo removemos y lo dejamos reposar en la nevera bien tapado. (Podéis dejarlo toda la noche o un par de horas, si queréis prepararlas el mismo día).

6. Una vez que la masa haya reposado, podemos tomar porciones con la ayuda de una cuchara sopera, y hacer la forma de las burgers con las manos y un poco de harina (ésta es la parte guay de la receta, si os gusta pringaros claro). En una superficie limpia, espolvoreamos la harina y vamos poniendo "bolas" de masa. Lo aplanamos y le damos forma de hamburguesa. El tamaño dependerá del diámetro del pan, eso si, os aconsejo que no las hagáis demasiado gruesas. 

7. La manera de cocinarlas es a vuestra elección, al horno o la sartén con un poco de aceite de oliva, ¡como más os guste!. 

8. Por último solo nos quedará servirla, con un bollito de pan y los toppings correspondientes (lechuga, tomate, cebolla, pepinillos (si os gustan) y alioli). El alioli en realidad es veganesa con un par de dientes de ajo. Tenéis muchas recetas para preparar la veganesa, os dejo la que yo siempre hago, es infalible, siempre sale bien: http://www.hiulitscuisine.com/es/veganesa-mayonesa-vegetal/

Como veis hacer hamburguesas vegetales es ultra-mega fácil y barato, el bloque de tofu ecológico, que es lo más caro de todo, me costó menos de 3€ y el resto de ingredientes son bastante asequibles (setas, cebolla, ajos...) y nos salen bastantes unidades (que podemos congelar para otro día). ¡Así que no hay excusa! Prepara tu mismo las hamburguesas y hazlas a tu gusto, ahorrarás dinero y además disfrutarás de riquísimas combinaciones libres de crueldad y mucho más sanas.

Espero que os animéis, ¡hasta la semana que viene!


14 de abril de 2016

TALLARINES A LA CARBONARA VEGANA


Siempre he pensado que la cocina está para disfrutar, del resultado por supuesto, pero también de todo el proceso que nos lleva a ese resultado. Innovar, cambiar, probar, estar continuamente pensando cómo mejorar una receta o qué ingredientes pueden funcionar mejor que otros, es algo que forma parte de ese arte que es la cocina. Porque al final, los ingredientes son como colores que se mezclan en un lienzo, y en nuestras manos está conseguir la mejor composición. 

Y después de esta reflexión tan profunda y pinturil (jajaja) os explico la receta de esta semana. Todo surgió de una de estas combinaciones de las que os hablaba, no es que se me haya ido la pinza, a ver, todo tiene su porqué. Se me ocurrió añadir un poco de queso ahumado vegano en la salsa carbonara y el resultado no pudo ser mejor. Ya había probado otras versiones, pero tampoco me acababan de convencer del todo. Pero el toque ahumado del queso aporta ese inconfundible sabor que recuerda mucho al bacon




La salsa es cremosa, suave y tiene todo el sabor (al menos que yo recuerde) de una deliciosa salsa carbonara. Por supuesto, ésta es una versión mucho más saludable ya que no vamos a utilizar ningún ingrediente de origen animal y por tanto es 100% libre de colesterol.

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar para la salsa carbonara (para 2-3 personas):

- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 5-6 champiñones hermosos
- 350 ml de leche de soja ecológica (sin edulcorar, ¡muy importante!)
- 100 g de queso vegano ahumado (yo usé "Saturn" de Divina Teresa)
- 1 teaspoon de maicena
- 1/4 cup (60ml) de vino blanco (opcional)
- sal y pimienta
- perejil (para decorar)
- aceite de oliva Virgen Extra





Preparación:

1. En una sartén añadimos 4 cucharadas de aceite de oliva. Cuando esté caliente incorporamos la cebolla picada, los ajos cortados muy finitos y lo dejamos a fuego medio-bajo.

2. Mientras se pochan, vamos a quitarles el pie, con cuidado, a los champiñones y los laminaremos finamente.

3. Cuando la cebolla esté blandita añadimos los champiñones y salpimentamos. Dejamos que se hagan un poco a fuego medio-alto y añadimos el vino blanco (esto es opcional). Removemos hasta que se evapore el alcohol.

4. A continuación, separamos un poco de leche de soja en una taza y la mezclamos con la cucharadita de maicena, removemos bien con un tenedor para que se disuelva bien y no queden grumos. Lo mezclamos con el resto de leche y lo añadimos a la sartén.

5. Dejamos que se cueza todo a fuego medio bajo hasta que la salsa empiece a hervir. Añadimos el queso rallado (no hace falta que lo ralléis muy fino, se fundirá bien) y vamos removiendo con una cuchara de madera para que se homogenice todo. En este punto podéis añadir más sal y pimienta a vuestro gusto. Cuando la salsa tenga el espesor deseado, podéis apagar el fuego y reservar hasta que la pasta esté cocida.

Solo nos quedará mezclarlo con los tallarines. Podemos añadirle un poco de perejil fresco picado, rallar un poco más de queso por encima, espolvorear levadura nutricional...¡lo que queráis! Como la soja es una fuente de proteína completa, podéis acompañar este plato de una ensalada variada, y tendréis una comida bien equilibrada. Os aseguro que están muy ricos y si os apetece un buen plato de pasta os dejará bien saciados y complacidos. Y como siempre, ¡sin dañar a ningún animal!

Espero que probéis de hacer esta receta y ¡me contáis!



3 de marzo de 2016

RADIATORI AL PESTO VEGANO DE AGUACATE


Hacer una salsa pesto sin ingredientes de origen animal no tiene ningún secreto, eliminamos el queso de la lista y ya está, nos quedará igual de rico y por supuesto mucho más sano (aunque también podemos sustituirlo por queso vegano, claro). Pero os traigo una versión distinta de la receta, ya que vamos a utilizar un ingrediente especial, ¡el aguacate!. Ya conocemos los maravillosos nutrientes que nos aporta este fruto, pero además vamos a aprovechar sus aceites, que además son cardio saludables, para utilizar menos cantidad de aceite de oliva.





El resultado es una salsa suave, de textura cremosa y con todo el sabor de un delicioso pesto. Como veréis en los ingredientes, he usado anacardos además de piñones, me gusta mucho el sabor que le dan, podéis usar solo anacardos si lo preferís (que además son un poco más económicos que los piñones). Otro de los ingredientes que he utilizado es la levadura nutricional. Esta levadura es rica en proteínas y vitaminas, en especial del grupo B, y además va a darle un toque a "queso", de todas maneras, podéis saltaros este paso si no tenéis, porque queda buenísimo igualmente.

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar (para 2 personas):

- 30 g de albahaca fresca
- 1/2 aguacate
- 2 dientes de ajo
- 1 tablespoon de piñones bien colmada
tablespoon hermosa de anacardos
- 1 tablespoon de levadura nutricional (opcional)
- 1/2 teaspoon de sal del Himalaya
- 1/2 teaspoon de zumo de limón
- 3 tablespoon de aceite de oliva Virgen Extra





Preparación:

1. Lavamos con cuidado las hojas de la albahaca, retiramos los tallos más gruesos y reservamos.

2. Introducimos en la picadora, los anacardos, los piñones y los ajos (les podéis quitar el nervio central, así nos aseguramos que no nos repitan). Lo picamos hasta que quede una masa homogénea.

3. A continuación, añadimos el resto de ingredientes: el aguacate, el zumo de limón, las hojas de albahaca, la sal, el aceite de oliva y la levadura nutricional (opcional).

4. Una vez que tengamos una consistencia cremosa y una textura fina, podemos probar y rectificar de sal.

¡Y ya lo tenemos! Sólo nos quedará mezclarlo con la pasta, en este caso unos divertidos radiatori, pero podéis usar la que más os guste a vosotros. Podemos decorarlo con algunos piñones, espolvorear un poco de levadura nutricional por encima o bien rallar queso parmesano vegano (en esta ocasión usé el de Violife que ya os enseñé).

¡Bon profit y hasta la semana que viene!


25 de febrero de 2016

TORTILLA DE PATATAS VEGANA


Os voy a confesar que la primera vez que hice una tortilla de patatas sin huevos, fue un auténtico desastre (bueno, la primera y la segunda y la tercera jajaja). La textura quedaba demasiado densa, un poco seca y el sabor no me acababa de convencer. Pero no me rendí, probé otras recetas, fui haciendo combinaciones diferentes hasta que, unas cuantas tortillas después, encontré la que más me gustó. Tuve la gran suerte de encontrar un tutorial para preparar tortilla de patatas sin huevos, de la mano de Gastronomía Vegana (<-- tenéis ahí el enlace) en el que explican a la perfección cuál es la función de cada uno de los ingredientes de la mezcla del "no huevo" para que la consistencia, la textura y el sabor sean perfectos. Os lo recomiendo muchísimo. 







Como os decía, después de hacer unas cuantas tortillas, he encontrado la que para mi gusto, es la mejor combinación. Vario ligeramente la receta original porqué a mi me gusta así, pero en vuestras manos está encontrar la que más os guste, al fin y al cabo la cocina está para experimentar y ser creativos. Y de tortillas de patata, ¡no hay ninguna igual!

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar (para 1 tortilla pequeña de unos 20 cm de diámetro):

- 3 patatas hermosas
- 1 cebolla grande (o 2 pequeñas)
- aceite de oliva Virgen Extra
- sal del Himalaya

Para la mezcla de "no huevo":
- 38 g de harina de garbanzo
- 1 tablespoon de maicena
- 100 ml de agua
- 45 ml de leche de soja
- 1 tomate maduro pequeño*
- 1/4 teaspoon de sal Kala Namak** (opcional, si no disponéis esta sal, usad sal normal)
- 1/8 teaspoon de cúrcuma en polvo (opcional)

*En la receta original utilizan vinagre suave para neutralizar el sabor del garbanzo, aunque también se puede utilizar tomate, como en este caso.
**La sal Kala Namak o sal negra de la India, es una sal de origen volcánico rica en minerales, que desprende un sabor sulfuroso que recuerda al huevo cocido.

Reduzco a la mitad las cantidades de la mezcla de "no huevo" respecto a la receta original, eso es porque normalmente la tortilla es para mi sola (aunque en mi casa siempre "pican"). De todas maneras si tenéis una cena y la queréis llevar, el tamaño está bien. Además, me gusta más que predomine la patata por encima del resto.

Preparación: 

1. Cortamos las patatas por la mitad longitudinalmente, y cada mitad a su vez la partimos por la mitad longitudinalmente también, de manera que al cortarlas en rodajitas, nos queden triángulos. Las rodajas que sean aproximadamente de 3-4 mm de grosor. Por otro lado cortamos la cebolla por la mitad, y luego la picamos fina. Por supuesto, podéis hacer este paso como lo hagáis habitualmente.

2. En una sartén, de 20 cm de diámetro, ponemos abundante aceite de oliva y cuando esté caliente añadimos las patatas y la cebolla con cuidado. Lo dejamos a fuego medio bajo para que no se quemen y a mitad de la cocción les damos la vuelta para que se hagan bien por todos lados. Añadimos sal al gusto.

3. Mientras tanto, en un bol añadimos todos los ingredientes de la mezcla, la harina de garbanzo, la maicena, el agua, la leche de soja, y el tomate troceado (previamente pelado y sin la parte que va unida al tallo), la sal y la cúrcuma (es opcional, pero ayudará a que la tortilla nos quede de color dorado) batimos bien durante 1 minuto.

4. Cuando las patatas y la cebolla estén blanditas, las sacamos de la sartén y las escurrimos para eliminar el exceso de aceite. Las incorporamos al bol de la mezcla líquida y removemos para que se mezcle todo bien.

5. En la sartén donde habíamos freído las patatas ponemos un chorrito de aceite de oliva (una cucharada más o menos) y cuando esté caliente, añadimos la mezcla. Lo repartimos bien con la ayuda de una cuchara de madera y lo dejamos tapado a fuego mínimo durante unos 5 minutos. 

6. Pasado este tiempo podéis mover la sartén, para comprobar que la tortilla se ha despegado y se mueve. Si todavía esta pegada, dejarla un poquito más.

7. Le damos la vuelta con la ayuda de la tapa, la volvemos a poner con mucho cuidado en la sartén y con la ayuda de la cuchara metemos los bordes para que nos quede más redonda, la dejamos 4-5 minutos más, tapada y a fuego bajo.

8. Cuando este bien dorada, o a vuestro gusto, retiradla del fuego y dejarla enfriar en un plato. Personalmente me gusta más cuando está templada, además cuando no está tan caliente tiene más firmeza.

¡Y ya está! Ahora no tenéis excusa para preparar una tortilla de patatas riquísima y además mucho más sana porque tiene 0% de colesterol. La podéis acompañar con pan con tomate, haceros bocadillos, pinchitos...¡Lo que más os guste!

Espero que la preparéis, y me contáis. 

¡Hasta el jueves que viene!


11 de febrero de 2016

SOPA HINDÚ DE LENTEJAS ROJAS


Hoy vamos a preparar una deliciosa sopa de lentejas rojas. Este tipo de lenteja se cuece mucho más rápido que el resto porque no tiene piel, así que no es necesario ponerla en remojo y además es más fácil de digerir. La lenteja roja nos aporta un montón de proteínas, hierro, zinc, selenio, hidratos de carbono, y vitamina B1. Así que esta sopa no solo nos hará entrar en calor, sino que además nos proporciona nutrientes esenciales y mucha energía. El sabor de esta sopa es distinto al de las lentejas clásicas, ya que vamos a utilizar zumo de lima, curry y cilantro que le darán un toque muy especial a este plato.






La receta está inspirada en la sopa Dahl, por supuesto es mi versión y podéis hacer las modificaciones que queráis, por ejemplo ponerle más especias (garam masala, cúrcuma, comino...) o incluso leche de coco si tenéis por casa, pero así está muy rica. 

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar (para 2 personas):

100 g de lentejas rojas
- 1/2 calabacín
- 2 cebollas pequeñas o 1 grande
- 2 tomates
- 500 ml de caldo de verduras
- 1 teaspoon de curry en polvo
- 1 teaspoon de sal del Himalaya
- 1/2 teaspoon de jengibre fresco rallado
- 1 lima
- 1 buen puñado de cilantro
- aceite de oliva Virgen Extra




Preparación:

1. En una olla de tamaño medio ponemos un buen chorrito de aceite de oliva. Añadimos la cebolla cortada fina y el calabacín cortado en medias lunas. Dejamos que se pochen a fuego bajo.

2. Cuando la cebolla y el calabacín estén blanditos, añadimos los tomates cortados en gajos y el jengibre fresco rallado. Removemos bien todo.

3. A continuación, incorporamos las lentejas lavadas y escurridas, removemos para que se integre bien y añadimos el caldo vegetal, la sal, el curry y el zumo de media lima.

4. Dejamos a fuego medio-bajo durante 15 minutos más o menos, que será el tiempo que tardarán las lentejas en cocerse. A mitad de la cocción podéis añadir un buen puñado de cilantro picado.

5. Lo servimos en un bol o plato sopero y lo decoramos con unas hojitas de cilantro y un buen chorro de zumo de lima.

Podéis acompañar esta sopa con vuestro pan favorito, un bol de arroz integral, o una ensalada variada, todo dependerá del hambre que tengáis y de los platos de sopa que os toméis (yo no me puedo tomar solo uno jajaja)

Espero que la preparéis, es súper fácil de hacer y el resultado ¡os sorprenderá!

¡Hasta la semana que viene!



13 de enero de 2016

ESPAGUETIS A LA BOLOÑESA VEGANA


Hoy vamos a veganizar una receta de pasta clásica ¡los espaguetis a la boloñesa! Es un plato muy fácil y además está riquísimo. He utilizado soja texturizada, pero también podemos usar seitán, tofu e incluso lentejas, aunque la soja texturizada tiene una textura mucho más parecida a la carne picada. Además nos aporta proteína completa y nada de grasas. Podéis encontrarla en tiendas de dietética y tiendas ecológicas (aunque creo que en Carrefour también la venden). 
Si queréis más información de los diferentes tipos que encontramos en el mercado y de cómo prepararlos os dejo esta excelente entrada de Gastronomia Vegana.



En esta ocasión los acompañé con el queso estilo parmesano de Violife (aquí tenéis el enlace por si queréis verlo con más detalle) pero es totalmente opcional.




Es un queso de textura seca y firme por lo que podemos rallarlo sin problema encima de nuestros platos favoritos (pastas, pizzas, sopas, ensaladas...) el sabor es bastante intenso y cremoso, personalmente me recuerda al queso de la fondue. Si tenéis la oportunidad, probadlo ¡os encantará, está delicioso! Lo compré en Ecocentre de Barcelona, pero sé que en VeggieRoom también lo tienen (recordad que envían a toda España y el pedido lo tienes en 24h).

Pero bueno, vamos con la receta en cuestión:

Éstos son los ingredientes que vamos a necesitar para la salsa boloñesa (para 2 personas):

- 1/2 cup de soja texturizada fina
- 1 cebolla
- 5-6 tomates maduros
- 1/4 cup (60 ml) de vino tinto
- 1 teaspoon de orégano
- 1 teaspoon de ajo en polvo
- sal del Himalaya (al gusto)
- aceite de oliva Virgen Extra
- *opcional: 2 tablespoons de tomate frito




Preparación:

1. En una sartén ponemos un buen chorro de aceite de oliva. Cuando haya cogido un poco de temperatura añadimos la cebolla cortada muy fina. Añadimos el orégano, sal al gusto y dejamos que se haga a fuego lento.

2. Cuando la cebolla esté blandita añadimos la soja texturizada y el ajo en polvo. Removemos y lo dejamos a fuego medio durante 1 minuto más o menos. Si usáis soja texturizada gruesa deberéis ponerla en remojo previamente con agua caliente o caldo vegetal para que se hidrate, personalmente os recomiendo la fina ya que es mucho más rápido y en esta receta queda mejor.

3. Añadimos el vino tinto y removemos hasta que se evapore por completo.

4. Incorporamos los tomates que previamente habremos rallado (si queréis saltaros este paso, podéis usar tomate triturado de lata) y un poco más de sal. Lo dejamos tapado a fuego bajo hasta que reduzca la salsa (unos 15 minutos aproximadamente). Removemos de vez en cuando.

5. Probamos y rectificamos de sal. En este paso podéis añadir 1 cucharadita de azúcar moreno para reducir la acidez del tomate, o bien usar las 2 cucharadas de tomate frito* que ya contiene azúcar entre sus ingredientes.

6. Mientras se acaba de hacer la salsa boloñesa, hervimos los espaguetis con abundante agua y sal. Cuando la pasta esté al dente, escurrimos los espaguetis y lo mezclamos todo bien.

Podéis comerlos tal cual, con queso vegano rallado, gratinados, con levadura nutricional...¡como más os gusten!

¡Buen provecho!